Perdón y reconciliación, por Yolanda Ramos - Revista Cresol

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Perdón y reconciliación, por Yolanda Ramos

Sumari > NOVEMBRE: El llenguatge de les armes
1er Encuentro organizado por la Fundación Encuentro  y Solidaridad en Torremocha de Jarama (Madrid)
 
Empezamos constatando que ningún medio de comunicación había venido a cubrir dicho Encuentro (y habían sido avisados) porque, nos recordaba Housseim, no interesa, no vende; Solo venden los atentados y, acabamos dicho Encuentro conociendo a personas cuya profesión vinculada al ocio, al arte, plasman en su trabajo el tema del perdón y la reconciliación como Juan Manuel Cotelo con su último documental “el mayor regalo” (que en Madrid se estrena el próximo 9 de noviembre www.elmayorregalo.com ) Lucía Rueda y Paola Glez, que unen sus trabajos de pintura y música en un proyecto, Religäre, con la exposición “In-trospecciones” y Moisés Mato,  como actor, nos presentó una escena de su trabajo “imposible  matar la belleza”.  
 
Jeny Castañeda, (de Colombia), nos contaba cómo supo después por boca de quien mandó asesinar a su madre, que cuando la veían en los tribunales “pidien-do la verdad que ellos tienen y que le pertenece” sentían miedo. Lo mismo nos decía Juan Manuel Cotelo, que haciendo el documental, acompañó en Colombia a un hombre que habiendo matado con sus propias manos a 300 personas, se acercaba ahora a una madre con las manos temblando para pedirle perdón por haber matado a su hijo.
 
Juan Gutiérrez (fundador de la asociación Hebras de Paz Viva) nos recordaba la necesidad de   buscar la humanidad del otro y descubrir a través del diálogo, lo que le llevó a causar daño.
 
Así Ramón Isaza fue amenazado por un grupo de guerrilleros y al no tener la protección que  pedía a la policía (que no llegaba a abarcar todas las demandas) la única opción que vio fue organizar junto con otros campesinos un grupo guerrillero cuyo objetivo al principio fue defender las tierras pero que con el paso del tiempo se le fue de las manos llegando a asesinar.
 
Aunque Maixabel Lasa no pudo venir estuvo presente gracias al vídeo que nos puso Alberto Oliate, mediador de encuentros restaurativos entre víctimas y ex-etarras. Lo que le motivó a ella a dar este paso no fue tanto por lo bueno que podía aportarle a nivel personal porque no lo creía, sino porque había que conseguir la paz tan ansiada y la futura convivencia.
  
Cuando llegó el momento de encontrarse con uno de los asesinos de su marido, además de  pedirle perdón desde el primer momento, empezó a decirle que no valía para nada, que todo lo había hecho mal. Ella entonces percibió su baja autoestima y “se compadeció de él”. Esto mismo le ocurrió a Jeny que cuando se vio durante unos días hospitalizada, aislada, para la realización de unas pruebas médicas, se sintió encerrada “como quienes están en la cárcel” y le llevó a compadecerse de Ramón, pidiéndole después perdón por todo el odio que le tenía y el mal que pensaba hacerle.
 
Se compadeció también Ascen, de la asociación de La Coma (Valencia ), cuando su hija, Julia, fue atropellada accidentalmente por uno de los niños que tuvo en acogida (compartida con el padre, al morir la madre) robando un coche con otro niño, esnifaban pegamento. Aunque fue un shock para ella entendía que la víctima eran todos los del barrio que vivían una exclusión muy fuerte. Impidió que la policía se llevase al muchacho pues “la solución no era policial si no contra la pobreza” aunque pidió atención psicológica y cuidado para el chaval porque intentó suicidarse. Viendo que el barrio se estaba convirtiendo en la antesala de la cárcel, decidieron construir “la Granja centro de día Julia ¨ dando así importancia a la educación y al futuro de los jóvenes.
 
Otra experiencia con jóvenes es la de la asociación Hebras de Paz Viva, proponiéndoles que preguntasen a sus abuelos hechos que durante la guerra civil española y la postguerra fuesen experiencias de paz viva (las define como acciones gratuitas, desinteresadas, que rompen la disciplina de su propio bando para salvar a otro ser humano que está en las filas del enemigo, en filas indeseables, y que necesita esa ayuda). La asociación ha ido avanzando y no solo trabaja en la búsqueda de casos extremos sino también en aquellos que ocurren en la vida cotidiana, constantemente. Desvelarnos esto, nos produjo entusiasmo para ponerlo en práctica en nuestro día a día (expresado así luego en las conclusiones finales). También Armel (de Camerún, que actualmente vive en Sevilla y ha formado allí una familia) nos desvela que el amor salvó su vida: Saliendo de su país para dar una vida mejor a los suyos, es abandonado en el desierto. Unos tuarés le encontraron semimuerto y le llevaron a que le curasen a un campamento militar.
 
No cesaron las injusticias y el sufrimiento hasta llegar a España pero aquí, gracias a la ayuda de la asociación Elin, (de la que forma parte la comunidad de Carmelitas Vedrunas) pudo volver la vista atrás y darse cuenta que a lo largo de su vida, tanto los que le hicieron bien como los que le hicieron mal, le ayudaron a ser lo que hoy es y a raíz de ahí surgió en él un profundo agradecimiento y amor a Dios y a la vida.
 
Los creyentes, como Jeny y Armel (cristianos) tienen claro que “tienen un compromiso que es con el de arriba”. Otros, como Ascen y Maixabel, que no son creyentes tienen claro que “hacen justo lo que tienen hacer; para no traicionar la lucha de tanto tiempo”.
 
Antes de acabar el Encuentro trabajamos en pequeños grupos: un ver (sacando dos o tres conclusiones de este Encuentro) y un actuar (a qué nos comprometemos). El juzgar, fue una revisión aparte, personal.
 
Podéis visitar la web (www. noviolencia2018.es). Pronto,  también, los vídeos de cada ponencia / testimonio.
 
La Campaña Noviolencia 2018 acaba, después de tres años, el 31 de diciembre. Ha querido ser  un revulsivo. Queremos darle continuidad a aquello que  -como este Encuentro-  se sembró en la Campaña. Para ello y para que pueda editarse todos los años hacen falta que se sumen manos para organizar el encuentro, donde rastrear y poner en marcha experiencias que vayan aterrizando cada vez más en nuestras propias vidas: nuestras familias, nuestra realidad profesional. Cada ambiente necesita semillas de reconciliación.
 
Todavía estás a tiempo para apuntarte:
Entra en la web, ponte en contacto y escríbenos o llama al 625 81 78 93
¡¡Os esperamos en el próximo Encuentro: Seréis bienvenidos!!
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